El interior se recalienta
Fachadas, cubiertas o terrazas que reciben sol durante muchas horas se calientan y transmiten parte de ese calor a los espacios interiores.
Una solución para actuar en el exterior del edificio, sin obras.
Te ayudamos a definir la solución, calcular las cantidades y aplicar cada sistema con el soporte de Roymar y el respaldo de Fischer.
Fachadas, cubiertas o terrazas que reciben sol durante muchas horas se calientan y transmiten parte de ese calor a los espacios interiores.
Buscas una solución para intervenir sobre la envolvente del edificio y mejorar su comportamiento frente al calor exterior.
Revestimiento térmico principal
El revestimiento del sistema para tratar fachadas, cubiertas y otras superficies expuestas al calor exterior.
Para soportes porosos
Para mortero, hormigón, ladrillo, yeso y otros soportes absorbentes.
Para soportes poco porosos
Para chapa, acero galvanizado, cerámica, terrazo y otras superficies de baja absorción.
Sobre fachadas exteriores que reciben una exposición solar elevada, previa revisión del material y del estado de la superficie.
Sobre superficies horizontales expuestas al sol, especialmente cuando existen espacios habitables o de uso frecuente debajo.
Antes
Después
Registro facilitado por Fischer y correspondiente a este caso concreto. El resultado puede variar según la superficie, la exposición solar, las condiciones ambientales, el color, la aplicación y el momento de la medición.
Imágenes reales de la implementación en fachadas y cubiertas. La revisión previa de la superficie y el respeto de las condiciones de aplicación forman parte de una correcta ejecución.
Imágenes de aplicación facilitadas por Fischer.
El Escudo Térmico Total de Fischer es un revestimiento líquido continuo formulado con microesferas cerámicas.
Se aplica sobre superficies expuestas para mejorar su comportamiento frente a la radiación térmica y contribuir al confort de los espacios protegidos.
El resultado depende de las condiciones concretas de cada proyecto, como la orientación, la exposición solar, el tipo de superficie, el color y la aplicación.
Puede aplicarse sobre soportes habituales como mortero, hormigón, ladrillo, teja, fibrocemento, cerámica o metal, siempre que la superficie se encuentre en condiciones adecuadas.
También puede utilizarse sobre superficies previamente pintadas cuando el revestimiento existente esté limpio, estable y correctamente adherido.
Antes de prescribir el sistema revisamos la porosidad, el estado del soporte, los recubrimientos existentes y la imprimación necesaria. Las fisuras, humedades, desprendimientos o zonas deterioradas deben corregirse antes de la aplicación.
El objetivo es mejorar el comportamiento térmico de la superficie tratada y contribuir al confort del espacio protegido.
El resultado real depende de la orientación, la exposición solar, el clima, el color, el estado de la superficie, la cantidad aplicada y las características constructivas del edificio.
Por este motivo no comunicamos una reducción universal de temperatura ni un porcentaje fijo de ahorro.
Tampoco presentamos Escudo Térmico Total como sustituto universal de un SATE o de cualquier otro sistema de aislamiento.
Puede aplicarse con rodillo, brocha o equipo airless, según las características de la superficie y de la intervención.
El sistema requiere la preparación previa del soporte, la imprimación correspondiente y la aplicación del revestimiento en las manos prescritas.
Los tiempos entre capas dependen de la temperatura, la humedad y las condiciones de aplicación. La siguiente mano debe aplicarse cuando la anterior esté suficientemente seca.
El curado completo se alcanza aproximadamente a los 20 días. La valoración definitiva del resultado debe realizarse una vez transcurrido ese periodo.
Escudo Térmico Total se suministra en color blanco y puede teñirse con pigmentos compatibles.
Se recomiendan preferentemente colores claros, ya que los tonos oscuros absorben una mayor cantidad de radiación solar y pueden reducir la capacidad reflectante del acabado.
La elección del color debe revisarse dentro de las condiciones concretas del proyecto.
Revisaremos la información que has compartido y te llamaremos para conocer mejor el proyecto y solicitarte cualquier dato que nos haga falta.
Después prepararemos una propuesta técnica y económica adaptada a la intervención.